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El Síndrome de Peter Pan

Sin ánimo de polémicas, este Betis adolece del 'Síndrome de Peter Pan'. Un hándicap, y que no se alargue más, que ha condicionado al club en la última semana. Por su capacidad para esquivar las exigencias, la imposibilidad de dar un paso adelante, el obstáculo de ser adultos atrapados en la niñez. O al menos eso ratificaron sus carencias sobre el campo. Porque por un cúmulo de errores como los de hoy, o los del jueves, o los del domingo... imperdonables en un fútbol de élite, el Betis no fue capaz de conseguir un botín mayor. Ni siquiera calderilla. En un derbi de poco sirven las sensaciones, el ambiente, aunque siempre sume, o el hervor de las horas previas. Solo vale ganar. Y esta vez, otra más, no fue capaz de hacerlo.

El grupo prometió, tras el éxtasis saboreado ante el Valencia, que la obligación de este Betis era ganar cada partido. Y razón no les faltaba, porque su plantel tiene argumentos y alternativas suficientes como para, al menos, intentarlo. Ese fue  precisamente el gran condicionante de los últimos siete días. En Madrid ni lo intentó, en Leverkusen apenas lo peleó y en casa, ante los suyos, quiso... pero no pudo. Ni supo.

La inhabilidad del Betis

Rasgos de inmadurez (deportivamente hablando), poca autonomía personal, inconsciencia de lo que esto supone para los suyos, miedo al fracaso... Los efectos del 'Síndrome de Peter Pan'. Un Betis capaz de generar fantasía, con un inicio de curso arrollador, capaz de maravillar y atesorar números de récord pero que a la hora de la verdad, rebla, se intimida y es incapaz de dar un paso adelante. Bendito y maldito.

Por poner en perspectiva. En Leverkusen, con el equipo jugándose la vida, el Betis solo hizo cuatro faltas. En el Metropolitano, ante una oportunidad idílica de dar un golpe en la mesa, apenas realizó un disparo entre los tres palos. Ante el Sevilla, con el orgullo y un puñado de puntos en juego, ni siquiera alcanzó el 30 % de la posesión. Así nunca se conseguirá un objetivo. O al menos un objetivo ambicioso. Y se podrá perder, claro, pero jamás se debe renunciar a su identidad. Ni siquiera funcionó 'el plan'. Faltó veneno, rebeldía, acierto y hasta orgullo.

Ahora el golpe de timón reside en cómo ver el vaso. Medio vacío, con resultados decadentes y a las puertas de una Junta de Accionistas en la que se desgranarán la maltrecha situación económica del club, o medio lleno. Aferrados a lo que ya ha demostrado este equipo. Para el que quiera buscar algún clavo al que aferrarse, siempre perdura la esperanza. Porque este Betis ya ha ofrecido lo peor, en una semana para el olvido... pero como su propia historia marca, siempre se levanta. Demostró quedar alanceado mil veces pero jamás muerto. Mimbres hay, plantel también. Solo falta una pizca de orgullo, un poco de veneno, mucha más rabia, mordiente, valentía. De los jugadores, y solo de los jugadores, dependerá...

Imagen del derbi entre Real Betis y Sevilla FC (Foto: Kiko Hurtado),
Imagen del derbi entre Real Betis y Sevilla FC (Foto: Kiko Hurtado),

3 comentarios

  1. -Juan "consciente"

    Esta muy bién el aticulo de Alvaro Borrego y estoy de acuerdo con el, faltó caracter en el derby y no solo echar la culpa al arbitro, pues el Betis fué el protagonista de lo malo. autoexpulsarce y meter su autogol, bueno si el sevilla metió un gol de antologia. Eso si, ahora los burros a rebuznar.

  2. Ratón Colorao

    Azúcar ante ekipos más malos ke el Betin y aún así más azúcar, después llegan los ekipos llamados a estar arriba y PUM REALIDAD Y N TODA LA JETA.

    En fin ahora la cantinela será ke el arbitraje ,robo, injusticia ,mano negra un gol anulado ( por claro fuera de juego ke según algunos solo vieron los palanganas ke son muy malos ) y después de todo eso , aspirina ( Bayer ) cola cao y a dormir .

    Saludos desde Champions

  3. PA ARRIBAAA PA ABAJOOO 0-2

    jajajajajajajajajaja a parlaaaaaaaaaaa

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