Un abrazo en el aeropuerto; dos despedidas muy distintas

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Basilio García

Nicolás Pareja vivió este viernes su momento más amargo desde que llegó al Sevilla FC. El argentino se despidió del que ha sido el club de su vida cinco años después de llegar, y lo hizo con todos los honores.

Con lágrimas en los ojos, junto a sus compañeros de equipo, con los trofeos que ganó con la camiseta blanquirroja y con el reconocimiento de muchos de los que compartieron fútbol con él y la vida les deparó un futuro en otros equipos.

Más allá de los 120 partidos, los tres goles –al Celta, la Juventus y el Valencia- y las tres Europa Leagues ganadas, Pareja ha alternado momentos de inmensa alegría con otros más duros desde que llegara del Spartak de Moscú, donde había coincidido con Unai Emery.

Además de su grave lesión en San Peterbursgo en la Europa League de 2015, uno de sus momentos más duros tuvo que ver con la marcha de Vitolo del Sevilla. El canario era de sus mejores amigos en el vestuario y con él había compartido los tres títulos logrados en la carrera.

Vitolo y Pareja, en el aeropuerto.
Vitolo y Pareja, en el aeropuerto.

Además, Pareja quedó especialmente señalado cuando Vitolo dio la espantada, ya que horas antes le había recogido personalmente en el Aeropuerto de San Pablo cuando todo parecía indicar que iba a firmar su renovación con el Sevilla la mañana siguiente.

Vitolo se fue y dejó en la estacada al sevillismo, obligando a Pareja a explicarse. “Tenía entendido que se iba a quedar, por eso fui. Si un amigo te llama y te dice que se queda… De saber que la negociación sabía no me hubiera expuesto a ir a buscarlo. Pero cuando un amigo te dice que todo está encaminado para que su continuidad ocurra, la alegría te desborda… y resulta que al otro día me levanto con la noticia de que no se cerraba. Cada uno maneja sus decisiones como prefiere. Es un tema que a todos nos dolió, principalmente a los que somos más cercanos a él”, comentó días después de que se concretara la marcha del canario en una operación a tres bandas entre el Atlético de Madrid, la UD Las Palmas y el futbolista.

Vitolo y Pareja, entrenando con el Sevilla.
Vitolo y Pareja, entrenando con el Sevilla.

410 días más tarde de aquel día, Pareja se marcha del Sevilla con honores. Mientras, Vitolo celebró su cuarta Europa League desde la grada, en chándal, meses después de abandonar una UD Las Palmas que se fue a Segunda. De ser un jugador casi irrompible en el Sevilla vive ahora un calvario con las lesiones que casi le impidió jugar con el equipo de su tierra y que le ha convertido en figura casi terciaria en el Atlético de Madrid. Ahora está de nuevo en el dique seco por una lesión en la rodilla y desde la distancia ha vivido la despedida del amigo que fue a recibirle a San Pablo. La que le habría dispensado el sevillismo de haber obrado de otra forma.

“Con un poco más de tranquilidad después de lo vivido ayer quiero agradecerles a todos los sevillistas las innumerables muestras de cariño que recibí !Fue un día muy emocionante para mí y toda mi familia !GRACIAS INFINITAS! ¡Y mañana a por los 3 puntos!”, ha sido el último mensaje de despedida de Pareja. Un sevillista hasta la muerte que siempre será respetado en Nervión.

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