UEFA Europa League
Wolverhampton Wanderers
0-1
Jornada 3
11 de agosto de 2020
21:00
Sevilla
Ocampos (0-1), min 87;

Ocampos canjea el 'Bono'

Martes, 11 de Agosto de 2020. 23:11

El Sevilla dibuja una nuevo horizonte europeo. Un horizonte precioso ya a corta distancia, con una semifinal maravillosa y emocionante ante el Manchester United el domingo, en busca de la final de Colonia. Ha costado, porque el Wolverhampton ha sido rival duro, aguerrido, lo ha puesto difícil. Y porque el Sevilla ha tenido que tirar de todos su galones, ha tenido que tirar de muchos recursos, empezando por el de la portería, porque Bono, la apuesta del final de temporada de Lopetegui, fue clave deteniendo el penalti de Jiménez. Y luego los de Ocampos y Banega, jugadores determinantes este curso que se aliaron para derribar el muro de los Lobos y plantarse en semifinales.

Fue un partido en pleno crecimiento del Sevilla, en el que fue de menos a más, porque empezó mal, sufriendo, y acabó en éxtasis, con el gol casi en el minuto 90. Pero fue de nuevo un ejemplo de este Sevilla peleón, de calidad, sacrificado, completo.

El Wolverhampton entró bastante mejor al partido. De hecho su plan se puso en práctica a las primeras de cambio. El equipo inglés explotó pronto su contragolpe, la velocidad de Adama Traoré, y su rápida recuperación. En la primera el jugador formado en el Barcelona erró en el pase en un dos contra dos. En la segunda, forzó un claro penalti de Diego Carlos. Parecía imparable y lo era. Lo que no fue imparable fue el penalti de Jiménez, que Bono, muy paciente, paró tras aguantar hasta el último momento. Suerte que el VAR no estuvo puntillita porque pareció que por un milímetro dejó de pisar la línea el marroquí. El penalti no se repitió y el Sevilla tomó aire y moral.

Pero la realidad es que el equipo de Lopetegui tardó en encontrarse. Las segundas jugadas eran inglesas, el Sevilla no encontraba la pelota cómodamente y Traoré daba miedo a la contra. Pero poco a poco la pelota empezó a abundar en las botas de los jugadores blancos. Banega se escapó de su marcador, o lo intentaba, y entró en contacto con la pelota, aunque fuera en zonas atrasadas. Suso se ofrecía y casi era el único con Jordán que buscaba los espacios entre líneas. No es que fuera de cero a cien, pero el Sevilla al menos empezaba a tener la pelota de forma segura, lo que anulaba las pérdidas y evitaba el mayor peligro del Wolves, el espacio, el contragolpe.

Faltaban eso sí las ocasiones claras, que casi no llegaban porque el conjunto de Nuno se defendía muy bien, atrás pero muy bien. Lo intentaron Suso y Jordán desde lejos, pero Rui Patricio no dudó. Poco más de peligro llevó el Sevilla hasta el descanso, aunque al menos sí acabó con bastante más control.

Un control que se extendió a lo largo de toda la segunda parte. Sin ocasiones demasiado claras, pero sin sufrir, porque se acabaron las llegadas inglesas. Bono vivió tranquilo, ni un remate más tuvo que atajar, casi ni temer. Mientras tanto, el Sevilla fue aumentando revoluciones con la pelota, poco a poco, metro a metro, pase a pase, córner a córner. El Wolverhamptom se defendía con orden y concierto, y con efectivos, muchos jugadores atrás que parecían repeler todas las acometidas. Hasta 14 saques de esquina sumó el Sevilla. Banega, Suso, Jordán, Fernando, enorme, controlaban la pelota, la llevaban casi siempre a Navas, que aparecía siempre, y ya también a Ocampos, porque el argentino cambió su posición. Lopetegui le dio más libertad para moverse en el ataque y desplazó algo a En-Nesyri, algo que sería vital a la postre. En definitiva, el Sevilla controló el partido, con algunas ocasiones contabilizadas, no demasiado claras salvo una falta de Banega y una llegada de Jordán. Y atrás se sintió seguro. Prácticamente desde el minuto 15 no volvió a sufrir. Por el buen hacer sevillista en ataque, con la pelota, pero también con el enorme papel de los centrales y Fernando sin ella. Diego Carlos se creció y Koundé se agigantó. No permitieron nada a los ingleses.

Y con todo esto, con los dos únicos cambios de piezas por piezas (Mudo por Jordán, De Jong por En-Nesyri), llegó el Sevilla a un nuevo minuto mágico, uno más, en la Europa League, el minuto 87, en el que Suso estuvo rápido sacando un córner de forma diferente, en corto a Banega, el argentino se lo pensó, la tocó, y puso la curva, como en San Mamés. Para encontrar la cabeza de Ocampos, el maravilloso remate del argentino para batir a Rui Patricio y poner al Sevilla en la pelea por una nueva final. Acabó el partido crecido el equipo hispalense, que jugará las semifinales del domingo ante el Manchester United, para buscar la sexta, para buscar seguir mandando en su competición.

Todos los resultados en https://resultados.eldesmarque.com

1 comentario

  1. De Triana

    Otra vez Enhorabuena. Orgullo de esta ciudad mariana de Sevilla paseando su nombre por Europa. Partidazo el domingo señores. Otra semifinal más. Puedes ganar y puedes perder pero que te quiten lo bailao Sevilla. Esperanza de Triana, gracias otra vez.

Enviar comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *