LaLiga Santander
Cádiz
1-0, m. 48: Salvi
1-3
Jornada 3
27 de septiembre de 2020
18:30
Sevilla
1-1, m. 64: de Jong
1-2, m. 89: Munir
1-3, m. 93: Rakitic

Que no, que nunca se rinde

Domingo, 27 de Septiembre de 2020. 20:29

Será ya recurrente, será ya hasta manido. Pero esta la fidelidad del Sevilla a su filosofía, su espíritu, que tendrá que ser mil veces repetido. Tras 120 minutos en una Supercopa de Europa agotadora, tras un gol en contra en una segunda parte, tras una pretemporada mermada y de menos preparación... el Sevilla sacó de nuevo la casta, el coraje, la reacción, y le dio la vuelta al partido hasta ganar con distancia al Cádiz en el Carranza. Fue la primera comparecencia del conjunto de Lopetegui, una puesta en escena, que en realidad, con las mermas citadas, fue bastante positiva, buena. El Sevilla ha perdido algunas cosas, que seguro que las ganará con el tiempo. Pero gana continuidad, gana consolidación. El Sevilla se parece al de la fase final de la Europa League en Alemania, cuenta con gol (lo encontró en la segunda mitad), aunque lo echara de menos en Budapest, y cuenta con el mismo espíritu. El Sevilla sigue siendo el Sevilla.

El Sevilla saltó al Carranza con algunas incógnitas por despejar, más allá del estado físico tras la disputa de la intensa final de la Supercopa de Europa ante el Bayern hacía menos de 72 horas. Una de ellas era como iba a reconvertir su juego sin Banega a la hora de la creación. Ante el Bayern, un equipo mandón, no tuvo casi oportunidad de dar pistas el equipo de Lopetegui. Otra de las preguntas era cómo iba a reaccionar En-Nesyri tras su fallo ante Neuer que costó el título.

Pues bien, la primera respuesta, si no excelente, sí fue positiva. Rakitic no es Banega, simplemente son diferentes. Por lo que el Sevilla alterna ahora mucho más el protagonismo en ese primer parte de salida de balón. Rakitic se ofrece y baja, pero también Gudelj asumió el reto, y Óliver, pero sobre todo Suso, que posiblemente sea más combinativo que definitivo hasta que el equipo se engrase. Luego están los costados, Navas, como siempre. Y Acuña, sin tener demasiado acierto, sí que se incorporó y ofreció buenas sensaciones de cara al futuro. El caso es que el Sevilla ante el Cádiz era un Sevilla puede que no brillante pero que llevaba el partido más o menos cómodo, con mucha posesión y con varias oportunidades muy claras.

Ahí viene la respuesta a la segunda incógnita, relacionada con En-Nesyri. La respuesta es no, no hubo reacción positiva ni anímica del marroquí al fallo del jueves. Falló goles claros, controles fáciles... la realidad es que hizo un partido nefasto.

Al Sevilla se le fue la primera mitad con empate, cuando tuvo ocasiones de sobra para haberse ido con goles a favor y apenas sufrió en un remate inicial que Bono solventó de manera brillante con una mano.

Y suele pasar en estos casos, aunque el rival sea un voluntarioso, firme pero poco generador de fútbol Cádiz, que alguna vez llegue y remate. Lo hizo de cine el exsevillista Negredo y marcó Salvi, que le ponía cuesta arriba el partido al conjunto hispalense,

Pero el Sevilla nunca muere. Y nunca se rinde, ya se sabe. Y la bandera del himno la lleva siempre Jesús Navas. Antes había agitado el árbol Lopetegui, que hizo buenos cambios metiendo en el campo a Jordán, De Jong, Munir, luego Óscar... El Sevilla empezó a mandar, a agobiar al Cádiz, a llegar al área.

Rakitic abrió la pelota a la banda de Navas, la de siempre, y ahí el de Los Palacios en un doble quiebro sacó el pase maravilloso para que De Jong hiciera de nueve y marcara el empate.

Ahí el partido se paró un poco, el Cádiz hizo cambios y hasta alguna vez llegó con peligro, pero el Sevilla ya había puesto en el campo lo que debía. Empezaba a saber cómo hacer daño y estaba a la espera de alguna opción de asestar un golpe. Fue Jordán el que se lo sacó de la chistera. El catalán posiblemente sea el mejor en este inicio de curso sevillista, vio un pasillo donde nadie lo vio y se la sirvió en bandeja a Munir. Es doloroso, pero hizo lo que no hizo En-Nesyri en el mano a mano del jueves. Fuerte, a un costado. Y gol.

El partido ya estaba decidido pero dio tiempo a que Munir le hiciera un bonito regalo a Rakitic, el de su primer gol en su regreso, VAR mediante, en una contra clara.

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