Cuando D10S llegó a Nervión: así fue el paso de Maradona por el Sevilla

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B.G.

Este miércoles se ha conocido una de las noticias más luctuosas de los últimos años en el mundo del fútbol. Ha fallecido Diego Armando Maradona, leyenda del balompié especialmente reconocida en Argentina, pero que caló en todo el mundo. En uno de los lugares que lo hizo especialmente fue en el Sevilla FC, donde jugó en la temporada 1992/93.

Aquello fue una gran revolución no sólo para el Sevilla, sino para todo el fútbol español, que veía como 'el Pelusa' regresaba a LaLiga tras su paso por el FC Barcelona.

Cuando se cumplían 28 años de su llegada, Informe Robinson realizó un especial sobre el paso de Maradona por Nervión. José María del Nido, Rafa Paz, Davor Suker, José Miguel Prieto, Martagón o Monchi, como miembros del Sevilla, y los periodistas Pepe Elías o José Manuel García han contado la llegada, paso y salida del bonaerense del Sevilla. Las imágenes relatan paso a paso el fichaje del astro argentino por el Sevilla. 750 millones de la época pagó el Sevilla o mejor dicho, "el grueso de la operación lo sufraga Mediaset", tal y como dice José María del Nido.

Once del Sevilla en la época de Maradona.
Once del Sevilla en la época de Maradona.

La petición de Bilardo cuajó al final. La pretemporada y puesta a punto física de Maradona, convirtió la ciudad deportiva del Sevilla en un estudio de televisión. "Había 2.000 ó 3.000 aficionados en los entrenamientos. Todos los aficionados en el campo, Maradona aparecía con el Ferrari y todo el mundo iba al aparcamiento para ver a Maradona. Todos querían foto, autógrafo y hablar con Diego. En eso yo entiendo a Diego. Todos un poco lo hemos machado con eso toda su vida", reconocía Davor Suker.

Su amistad con Espartaco

Cuando llegó a Sevilla, Maradona empezó a residir en una casa del matador de toros Espartaco. Los dos cuajaron una bonita amistad. "Fue un privilegio que viviera en una casa mía. Le encantó la casa. Lo único que me pidió fue poner la barbacoa un poco mas grande. Hablábamos del miedo, el toro. Él me explicaba cosas de fútbol. Me decía que qué hacía para estar tan delgado. Un día estábamos en un porche y estaba con una pelota de tenis. Y me dijo "Juan por qué parte quiere que cuele la pelota". No sé lo que hizo aquello, todavía se me ponen los vellos de punta", relataba Espartaco.

Maradona y Monchi, cuando coincidieron en el Sevilla.
Maradona y Monchi, cuando coincidieron en el Sevilla.

Su auge, su caída en el Sevilla y la aparición del detective

La primera parte de la temporada fue buena para el Sevilla y Maradona. El argentino se puso en peso, "llegó a los 76 kilos" aseguraba José Manuel García. Tras ganar al Real Madrid por 2-0 en Nervión, el declive de Maradona empieza con una convocatoria con la selección Argentina. Ni él ni Simeone tenían permiso para viajar por parte del club. Al final volaron, y regresaron en un avión privado para jugar en Las Gaunas y perder el partido. A partir de ahí, "él no cuidó su entorno, nosotros quizá no le supimos ayudar", decía Del Nido que recordaba que se intentó renegociar su salario. 

El club le multó y empezó a detectar que la inversión y el salario de Maradona no iban acorde al rendimiento. "A partir de ahí él empezó a desconectarse. Cuando él no sintió que el club le respaldaba y que no podía ser él, Maradona empezó a cambiar", decía Prieto.

Davor Suker y Diego Maradona en el Sevilla.
Davor Suker y Diego Maradona en el Sevilla.

Posterior a esto, la relación de Bilardo con Maradona se enfrió por un cambio en campo, "nosotros no preguntábamos cuando no venía a entrenar", decía Monchi, y el Sevilla le puso un detective. "Lo supimos porque se se presentó en la redacción del periódico", comentaba Pepe Elías. "Yo entiendo que los clubes de fútbol deben cuidar que los futbolistas lleven una vida acorde al rendimiento deportivo que se espera de él", reconocía Del Nido.

Al final, Maradona perdonó la parte de la ficha que le restaba por cobrar en el Sevilla y al menos salió del club llevándose la reconciliación con Bilardo en una comida de equipo. "El creía que estaba cerca de una mejora personal y vital. Al final fue profesional, no, pero fue humano", cerraba Monchi.

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