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El minuto uno también es partido

Del minuto uno al 90, contando los descuentos de cada parte, el fútbol puede darte la oportunidad de ganar un partido. A veces parece que los entrenadores olvidan eso, y en el caso de Julen Lopetegui el problema ha estado últimamente en las primeras partes. Anodinas, sin brillo y sencillamente aburridos han sido muchas de las puestas en escena del Sevilla FC desde que el entrenador de Asteasu comanda el banquillo nervionense.

En Lille no fue así. Casi por primera vez en lo que va de temporada, el equipo fue mejor en la primera parte que en la segunda. Sensiblemente mejor. Metió al campeón francés atrás durante muchos minutos, fue dinámico arriba, se fabricó ocasiones… pero no tuvo puntería.

Al Sevilla el físico no le sobra, ni mucho menos. Por eso, cuando la manta sube para mandar en la primera parte, los pies de la segunda mitad se quedan al descubierto. No le da para aguantar bien los 90 minutos. No hay que alarmarse, porque esto ya lo hemos vivido en las anteriores temporadas de Lopetegui en el banquillo, pero sí para preocuparse y ocuparse. Las declaraciones de Monchi y Pepe Castro son pertinentes, pero no deben ser un salvoconducto.

Cuando la manta sube para mandar en la primera parte, los pies de la segunda mitad se quedan al descubierto

La buena noticia es que el empate le deja con las espadas en todo lo alto, con la opción de cerrar prácticamente la clasificación para los octavos de final de la UEFA Champions League si es capaz de ganar sus próximos dos partidos, que serán en el Ramón Sánchez-Pizjuán. También que la defensa sigue siendo igual de fiable aunque los problemas crecen en la zaga.

La mala es que el liderato se va ya a cuatro puntos, y el primer puesto en este Grupo G se convirtió en una obligación cuando se conoció el resultado del sorteo.

Delaney, en el Lille-Sevilla (Foto: Cordon Press).
Delaney, en el Lille-Sevilla (Foto: Cordon Press).

Otra mala es que va a tener que seguir luchando hasta el final. El pasado año, el Sevilla tenía en noviembre finiquitado su pase a los octavos de final, y eso le dio aire para afrontar la temporada con menos compromisos decisivos de lo esperado.

La mejoría pasa por el físico, pero también por entender, como sucedió este miércoles en Lille, que a por los partidos se debe salir desde el vestuario. Desde el primer segundo, que también es partido.

1 comentario

  1. Sitoyebra

    Está demostrado partido a partido que el Sevilla con este fútbol no va a ninguna parte y terminará sufriendo derrotas porque es, sencillamente, incapaz de ganar los partidos, sea cual sea el enemigo. Tampoco lo mereció en Vigo. Medroso, impreciso, sin definición, sin apenas remate y sin personalidad en el campo. Un equipo, en definitiva, inseguro y con un fútbol sin variantes. Así es imposible.

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