Tres de quince

Un contenido de:
Sergi López

Los números no engañan, son como la prueba del algodón. Quizá ser el equipo que más goles ha encajado en primera división sea motivo de que el equipo sea ahora, colista de la categoría, y por méritos propios. Esta semana pasada puede escuchar y leer a Quico Catalán en la “tourne” por los medios, hablar de lo complicado que era este mercado para el Levante UD y del éxito que suponía que el club haya sido capaz de retener a los pilares del equipo una temporada más, y ahí sí, el presidente tiene razón. Pero las condiciones del mercado eran iguales para otros, y sin embargo el resto, han encontrado opciones.

De lo que no habló mucho es de los errores cometidos en cuanto a la planificación deportiva.
Ya dije hace semanas, que de poco o nada iba a servir llorar ahora, el momento de hacerlo era antes de que se cerrase el mercado, y ahora tu defensa titular es la que es, y los recambios desde el banquillo los que hay.
Si el problema es que tienes jugadores en la plantilla con los que no cuentas, que cobran por encima del resto y que no quieren salir, y además no los puedes rescindir, se cuenta, que tampoco pasa nada.
El equipo es un coladero. Pueden jugar todo lo bonito que se quiera, pero esto se reduce a algo muy sencillo: o marcas un tanto más que tu rival o no tienes nada que hacer.
“Tenemos que ser exigentes para no repetir partidos así”, decía Paco López al finalizar el partido. La exigencia es innegociable, no se puede concebir que no exista desde un primer momento en un equipo profesional, que aspire a ser un fijo en la máxima categoría del fútbol español.

Las obras del estadio han empañado un mercado de fichajes desastroso, que de poco o nada ha servido. Un equipo de primera de las características del Levante, necesita uno o dos Ballesteros en la zaga. Jugadores con experiencia, con carácter y las cosas claras, que arrastren y contagien a los que les rodean, y eso el Levante en defensa no lo tiene. Morales, Campaña y Bardhi, no pueden hacer de centrales y laterales. De nada sirve que entre ellos Rochina y Roger hagan jugadas de ensueño y anoten goles preciosos, si no vale para sumar los tres puntos. No creo que sea exigencia como dice el entrenador, creo que se trata de
carácter y experiencia, pero desgraciadamente, eso el Levante no lo tiene, y va a tener que pelear contra ello si quiere mantener la categoría.
Hay que darle la vuelta a la dinámica de resultados, y hay que hacerlo antes de que sea demasiado tarde. Cómo dije hace una semanas, con este equipo hay que ir a morir, al menos hasta enero, de ellos depende que podamos seguir disfrutando de la primera división en Orriols.

Enviar comentario

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *