Peter Lim y la diferencia entre vencer y convencer

Domingo, 05 de Julio de 2020. 20:00

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Hace poco vi la película "Mientras dure la guerra", de Alejandro Amenábar. Un peliculón altamente recomendable en el que el personaje principal es don Miguel de Unamuno y sus vicisitudes previas a la guerra. Escribí sobre él y sobre su célebre discurso en la Universidad de Salamanca en marzo de 2016, en este mismo blog. En aquella época, como ahora, todo era un desastre, y encima la gente podía mostrar su cabreo (véase vídeo adjunto) contra Peter Lim. Ahora, por la maldita pandemia ni eso

Vuelvo con Unamuno. El bueno de don Miguel a los militares sublevados, les vino a decir "Venceréis porque tenéis sobrada fuerza bruta, (en este caso la mayoría accionarial) pero no convenceréis porque convencer significa persuadir. Y para persuadir necesitáis algo que os falta en esta lucha, razón y derecho". Si lo aplicamos al Valencia CF, quizá derecho Peter Lim sí tiene. No en vano, se lo ganó comprando las acciones, pero no tiene razón para hacer o dejar hacer lo que está sucediendo con el Valencia CF. Es el máximo accionista, el máximo propietario de los activos, de los terrenos, de las deudas, pero esta entidad, como todos los clubs de fútbol es algo más, es un sentimiento común que une a miles y miles de personas bajo el amor a unos colores. A ellos no puedes estar pisándoles los callos constantemente. Ellos no son los máximos accionistas, pero este escudo es parte de su vida y si lo maltratan, se quejan, se sublevan. Es fácil de entender, aquí y en Singapur.

Volviendo a marzo de 2016, tengo la sensación de que en el fondo casi nada ha cambiado tres años después de aquel artículo escrito. Es más, ha ido a peor porque entre medias pasaron dos campañas magníficas que Peter Lim y Meriton Holdings no han sabido aprovechar para darle estabilidad a la entidad. Hemos vuelto a aquellos tiempos, y a la primavera de 2017 en la que nada funcionaba sobre el campo, y la desafección y la crisis social rodeaba al Valencia CF.  Además, como pasa siempre en la vida, regresamos más mayores, más cansados, con más experiencia y más quemados. Ahora la paciencia se nos ha agotado totalmente.

El proyecto actual está muerto, como lo estaba en 2016 y no revivió hasta que llegó Mateu Alemany en 2017 y le dejaron actuar. El presidente Anil Murthy se ha convertido en una persona non grata para el valencianismo; basta repasar los comentarios que recibe cada vez que dice o hace algo en redes sociales o desde los medios. Está amortizado porque hasta la fecha le valía a Peter Lim como escudo para las críticas, pero ya no es suficiente y es el máximo accionista el que centra las miradas de todos y las críticas.

Lo cierto es que, para mí, para lo bueno y para lo malo, Lim siempre fue el que movió los hilos y el último responsable de los éxitos (pocos) y de los fracasos (cada vez más). Sin embargo, ahora cuando aparece Kim Lim o salen tuits como los de Celades y la propiedad, cada vez las iras se centran menos en Murthy y va directamente a Peter, porque él es el que debe tomar decisiones, como cuando se cargó a Marcelino a mitad de temporada o cuando eligió poner a Celades. No hay más.

A este desaguisado social con tuits y mensajes, súmenle lo que de verdad importa en un equipo de fútbol: lo que sucede en el césped. A día de hoy, el club está sin director deportivo, a la deriva sobre el campo y necesita el vestuario una profunda regeneración que, aunque tarde o temprano tenía que llegar, habría sido evitable de forma abrupta si se hubiera cuidado a una plantilla profesional y ganadora.

Pero ya es tarde para eso. Los retoques en el grupo mucho me temo que van a tener que dar paso a los grandes recortes. Entre la crisis económica y la necesidad de vender, soy poco optimista sobre el futuro equipo. Confío que con el paso de las semanas y los meses pueda recuperar alguna dosis de moral, pero para ello tengo que ver que Lim toma decisiones y decisiones correctas. Más Alemanys y Quiques y menos asesores raros en Singapur y entrenadores novatos.

Peter Lim y Anil Murthy en Ámsterdam, la última vez que vio en directo a su Valencia (Foto: Valencia CF)
Peter Lim y Anil Murthy en Ámsterdam, la última vez que vio en directo a su Valencia (Foto: Valencia CF)

¿El Valencia CF de Peter Lim está en venta?

Ante tal lío muchos sueñan y desean que Peter Lim se marche, que venda sus acciones. Y, sí, admito que podría ser una solución pero tampoco soy demasiado optimista con eso. Para empezar, sinceramente no sé ni tan siquiera si Peter vende el club. Pienso que cuando el Valencia CF está en manos de un inversor y un accionista siempre está en venta, por definición, pero otra cosa es que esté en el mercado o lo haya puesto en el escaparate.

Que haya alguien que quiera y pueda comprarlo a la vez me parece más complicado. Lo primero, porque para ello hay que pagarle una pasta a Lim (200 invirtió); lo segundo, porque hay que convencerle de que quisiera vender y, lo tercero, porque el que compre tiene que hacerse cargo de esos compromisos que son realmente los que lastran el futuro del club y que no ha resuelto Lim: El Nuevo Estadio y la deuda.

Además, puestos a soñar. Pongámonos que lo vendiera, pero luego, ¿qué garantías hay de que el hipotético comprador mejorara el panorama? Por eso, aplaudo que cada uno manifieste su cabreo como desee y que se movilice la hinchada en busca de soluciones, sean las que sean. Tienen mi apoyo siempre que esta protesta esté dentro de los cauces legales y del respeto. Por mi parte, protestaré desde aquí y exigiré que los que están traten al club y al valencianismo con respeto, cosa que no están haciendo. Feliz semana.

David Torres

Delegado de ElDesmarque en Valencia

dtorres@eldesmaque.com

Protestas contra Peter Lim en Mestalla.
Protestas contra Peter Lim en Mestalla.
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