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La inédita sangría defensiva de Bordalás: causas y consecuencias

Con 28 puntos, 31 tantos a favor y 28 en contra, el Valencia CF de José Bordalás es noveno en LaLiga Santander después de la primera vuelta. Con otros números defensivos, los que lució el técnico alicantino en el Getafe CF, el conjunto ché estaría mucho más arriba en la clasificación. Y es que, Bordalás, nunca antes, desde que entrena en Primera División, recibió tantos goles.

Las estadísticas delatan un retroceso en las capacidades defensivas de un equipo de Bordalás, que durante cuatro temporadas dirigió al Getafe en la máxima categoría del fútbol español con unas cifras defensivas graníticas. En su peor curso, pasado el ecuador del campeonato, sumó veinte goles en contra. Ahora, acumula ocho más que le pueden haber costado muchos puntos.

La defensa rocosa del Getafe

Si se mira al pasado de Bordalás en Primera División, luce unas estadísticas más que dignas en el aspecto defensivo. Al frente del Getafe, sus números acaparaban fotos. Temporada a temporada, se puede comprobar: en la 2017/18, recibió 18 goles después de los 19 primeros partidos para acabar en la misma posición que ahora ocupa el Valencia, la novena. Acabó la temporada en la octava plaza.

Una temporada después, la 2018/19, firmó sus mejores registros. Sólo encajó 16 goles y era sexto en la tabla. Finalizó la Liga en la quinta posición, rozó la Liga de Campeones, y consiguió una clasificación histórica para la Liga Europa, la segunda en la historia del Getafe.

Djené, un puntal que quiere Bordalás
Djené, un puntal que quiere Bordalás

En sus dos últimas temporadas en el Getafe, Bordalás firmó sus peores estadísticas a mitad de curso. Tanto en la 2019/20 como en la 2020/21, encajó veinte goles y el conjunto azulón era séptimo y undécimo, respectivamente, en ambas Ligas. En la primera, acabaría en la octava plaza, mientras que en la segunda sufrió para salvarse y fue decimoquinto.

Esa fortaleza defensiva que mostró en el Getafe durante cuatro temporadas no pasó desapercibida para el Valencia, que este verano se hizo con los servicios de un técnico que consiguió hacer grande a un equipo humilde con un sistema defensivo que implicaba a todos los jugadores que cada partido estaban sobre el terreno de juego. Desde el primer delantero, hasta el último defensa, todos formaban parte de la tela de araña que en muchas ocasiones atrapó a sus rivales.

Gabriel Paulista celebra su gol en el Real Betis-Valencia (Foto: Kiko Hurtado).
Gabriel Paulista celebra su gol en el Real Betis-Valencia (Foto: Kiko Hurtado).

Las bajas acaban con la fortaleza defensiva del Valencia CF de Bordalás

¿Pero qué ha ocurrido para que en el Valencia no tenga la misma eficiencia defensiva que el Getafe de Bordalás? Básicamente, la principal causa es la mala suerte. En el Getafe, se podía recitar casi de memoria la línea de cuatro defensas con tres hombres prácticamente inamovibles: Damián Suárez, Djené Dakonam y Mathías Olivera bien acompañados por otros más itinerantes como Erick Cabaco, Allan Nyom, Xabier Etxeita o Chema Rodríguez.

Esa continuidad fue posible porque las lesiones respetaron a la defensa del Getafe, que no ha sufrido la misma sangría que la del Valencia esta temporada. Y es que, cuando mejor le fue al Valencia de Bordalás en el terreno defensivo, fue cuando más continuidad hubo en la zaga a principio de curso y cuando más puntos consiguió.

Bordalás y Piccini ante el Celta (Foto: Valencia CF)
Bordalás y Piccini ante el Celta (Foto: Valencia CF)

En las cuatro primeras jornadas, el Valencia jugó con Thierry Correia, Gabriel Paulista, Omar Alderete y José Luis Gayá. Entonces, dejó la portería a cero en dos encuentros (Getafe y Alavés) y sumó tres victorias y un empate. Pero, a partir de la quinta jornada, todo se torció y comenzó el calvario valencianista con su defensa.

El primero en caer fue Gayá, con unas molestias musculares, que le obligaron a perderse el duelo ante el Real Madrid. Para el siguiente, frente al Sevilla, el Valencia perdió a Correia, que ya no reaparecería hasta la duodécima jornada para recaer hasta la decimoctava. Volvió la pasada, contra el Espanyol, después de perderse un total de once encuentros.

Gayá se perdió un total de tres y después sumó otros dos por sanción y covid. Está por ver si reaparece ante el Real Madrid. Pero no fueron los únicos. Gabriel Paulista, el eje de la defensa, aguantó las doce primeros duelos. Desde entonces, una lesión muscular le trae por la calle de la amargura y se ha perdido las últimas siete jornada

Alderete tampoco se ha librado. Causó baja por sanción en el noveno encuentro frente al Barcelona, fue atacado por el coronavirus para la decimoséptima y la decimoctava y reapareció frente al Espanyol.

Sus sustitutos tampoco han tenido suerte porque Mouctar Diakhaby ha sufrido el covid y el rigor de las sanciones; Cristiano Piccini inició el curso lesionado y apenas ha aparecido en dos alineaciones; Dimitri Foulquier tampoco se ha librado de pasar por la enfermería; igual que Toni Lato; por eso, Bordalás ha tenido incluso que retrasar a Hugo Guillamón al centro de la defensa o contar con canteranos como el lateral Jesús Vázquez.

El resultado de todos estos despropósitos es que el Valencia sólo ha dejado su portería a cero en cinco partidos (contra el Getafe, el Alavés, el Cádiz, el Villarreal y la Real Sociedad). Con más goles en contra que nunca, en una inédita sangría goleadora para un equipo que entrena Bordalás en Primera División, el Valencia sufre para acomodarse en los puestos europeos, ahora a dos puntos y con el Real Madrid a la vuelta de la esquina dispuesto a pegar otro mordisco a la endeble zaga del cuadro valencianista.

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