Historia Real Valladolid | Celebración de los jugadores. La leyenda del Pisuerga
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Un recuerdo imborrable para todo aquel vestuario

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Ángel Velasco B.

Viernes, 22 de abril de 2016. 07:59

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Hablar con cualquier integrante de aquella temporada es hacerlo con emoción, ilusión y grandes recuerdos. La campaña 2006/2007 dejó un poso inolvidable en todos y cada uno de los jugadores que formaron parte de aquel Real Valladolid. Desde la experiencia de José Antonio García Calvo hasta la emoción y nervio de Iñaki bea, nadie olvida lo vivido. Todos recuerdan aquel año con cariño y lo valoran como una de los mejores años de su carrera deportiva.

 

Sentimiento

García Calvo fue uno de los pesos pesados de aquel grupo. Sus palabras no eran una más. Tras llegar a última hora al equipo, el defensa central se hizo con un puesto y aportó su liderazgo para un vestuario de gran calado. Para él, éste fue un punto importante. Era relevante porque "en Valladolid el vestuario siempre ha sido importante". El grupo humano era vital, el futbolístico, también y ahí el club dio en el clavo. "Mendilibar tenía los jugadores perfectos para hacer el fútbol que quería", aseguraba Víctor.
Uno era él. Con el vasco, el '21' vivió un gran final de carrera y en ésta su "mejor temporada", como él reconocía. "Este grupo estaba lleno de confianza y salíamos a ganar siempre", asegura el hoy exentrenador del Fútbol Club Cartagena. Con una idea clara y un rendimiento altísimo, el Pucela creció y creció en la temporada. El gran nivel individual de todos los futbolistas hizo mella en el resto y los recuerdos se agolpan al recordar aquella temporada que Iván Hernández recuerda a la perfección. "Lo recuerdo como si fuese ayer", dijo el defensa que terminó su vinculación con el Real Valladolid tras aquel ascenso. En circunstancias muy similares se encuentra Gonzalo Vicente. El lateral zurdo uruguayo rememora muchas veces con emoción la celebración al llegar a Valladolid: "Impresionante", afirma en varias ocasiones cuando la vuelven esas imágenes a la cabeza.

Huella

Si Iván Hernández o Gonzalo Vicente guardan con gran recuerdo, no hay que mencionar cómo lo hacen Borja Fernández, Iñaki Beao o Sisinio González. "Es irrepetible", dice Sisi. "Nadie se esperaba un éxito así", asegura. Todas esas connotaciones especiales las aglutina Iñaki bea. El hoy segundo entrenador de Mendilibar en Ipurua es parte vital de aquel año. El que más historia puede recordar de aquella temporada comparte la visión de Borja Fernández, hoy también jugador blanquivioleta. Si para el gallego es "la temporada de la que más orgulloso me siento", para el vasco más de lo mismo. La huella es imborrable en todos pero, si cabe, un poco más en el ex del Lorca o Real Murcia.

José Luis Mendilibar

Obviamente hablar de esta campaña lleva a preguntar por el míster, por José Luis Mendilibar. Todos se deshacen en elogios hacia el actual entrenador de la Sociedad Deportiva Éibar. "El secreto de aquel equipo fue Mendilibar", dice Jacobo Sanz. Siendo un entrenador muy influyente para la carrera de todos aquellos integrantes, nadie duda al asegurar su elevado peso en el equipo. "Consiguió hacer que todos nos sintiéramos importantes", afirmaba García Calvo en una muestra de por qué el míster fue tan determinante para ellos.
Todos guardan con emoción aquella temporada. Lo hacen por los resultados, por la celebración tras el ascenso y por la figura de Mendilibar. Con él y gracias a él se completó una hoja importante en la carrera de cada uno. Pese a las decisiones propias de entrenador, nadie guarda rencor y sí todos buenos recuerdos. Una muestra más de la tremenda fortaleza de aquel histórico vestuario que hoy cumple nueve años desde la consumación de su éxito.

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