Éxtasis sobre la bocina

Sábado, 22 de Diciembre de 2018. 22:47
El Pucela celebra el empate de Plano en el último minuto en San Mamés.
El Pucela celebra el empate de Plano en el último minuto en San Mamés.

Después de una mala primera parte en la que el Athletic Club se adelantó de penalti al borde del descanso, el Real Valladolid acabó llevándose un punto de oro en su visita a Bilbao con un gol de Óscar Plano en el último suspiro que desató la locura en un equipo blanquivioleta que nunca perdió la fe y luchó hasta el final para lograrlo.

A pesar de la baja de última hora de Toni Villa y el imponente ambiente existente en el Nuevo Estadio de San Mamés, el Pucela se mostraba muy serio desde el tan respetado inicio por parte de Sergio González. Los leones amagaban, pero no conseguían llevar el peligro a la meta rival. Tampoco lo lograba el conjunto blanquivioleta, que, bien posicionado y ordenado sobre el terreno de juego esperaba una contra para sorprender a los locales.

Al filo del cuarto de hora llegaba la primera ocasión de los rojiblancos en un centro que remataba Ander Capa, pero que atrapaba un seguro Jordi Masip sin problemas. A pesar del dominio y las intentonas de los de Gaizka Garitano, los pucelanos no perdían la calma. Sin embargo, cada vez estaban más lejos de la portería contraria. No solo no llegaban al área de Iago Herrerín, sino que les empezaba a costar cruzar la línea divisoria de ambos terrenos de juego.

En los últimos minutos de la primera mitad, el juego entraba en una fase de interrupciones que deslucían aún más el poco fútbol que se estaba viendo sobre el verde. Incluso el tan temido y comentado VAR se veía obligado a hacer acto de presencia, aunque de forma leve. El colegiado José María Sánchez Martínez enseñaba una cartulina amarilla por cada bando. Primero, a Dani García, y después, a Míchel Herrero, previa rectificación de identidad desde Las Rozas tras habérsela mostrado a Kiko Olivas por error.

Unas manos vuelven a ser protagonistas

Todo indicaba que el partido iba a llegar al tiempo de descanso sin ningún sobresalto más, pero justo antes llegaba una jugada clave, de nuevo en forma de pena máxima en contra del Real Valladolid. Keko Gontán interceptaba con las dos manos de forma clara un disparo de Iker Muniain dentro del área y ni el árbitro ni el VAR lo dudaban. El penalti lo transformaba el exblanquivioleta Aritz Aduriz sorprendiendo a Masip sin tomar carrerilla. Después de tanto remar, el Pucela se marchaba al intermedio por detrás en el marcador.

Esto obligaba al equipo de Sergio a proponer más en el comienzo de la segunda mitad. A partir de entonces se hacían con el dominio y pisaban más el área rival, pero seguían sin llevar peligro a la meta bilbaína. El entrenador catalán no tardaba en introducir en el campo al único atacante que tenía en el banquillo y Daniele Verde sustituía a un desdibujado Leo Suárez.

Poco después, llegaba la primera oportunidad visitante. El italiano cedía para Keko, cuyo centro desde la derecha lo enviaba hacia atrás Enes Ünal. Con Herrerín ya batido, el disparo de Óscar Plano desde la frontal golpeaba en la base del palo y se marchaba fuera. Los vallisoletanos habían rozado el empate, justo lo que les hacía falta para terminar de reactivarse. Más tarde Ünal no encontraba portería en un lanzamiento cruzado desviado. Definitivamente, el Pucela empezaba a carburar.

Cambios y locura final

Con 20 minutos por delante, empezaban a entrar las prisas. Sin mucho más que elegir, Sergio realizaba un doble cambio, introduciendo de forma simultánea a Borja Fernández y Antoñito Regal en detrimento de Keko y Javi Moyano. De esta forma, Rubén Alcaraz retrasaba su posición y Óscar Plano adelantaba la suya para convertir en carrileros a Antoñito y Nacho Martínez y jugar en ataque con un 3-4-3.

Cuanto más adelantaba líneas el conjunto pucelano, más metía el miedo en el cuerpo al Athletic con algún centro peligroso y más rugía San Mamés, consciente de la importancia que suponía firmar una victoria que se terminaba escapando. El Real Valladolid encontraba el premio en una jugada embarullada  iniciada por Antoñito en la que Óscar Plano cedía para que Nacho Martínez disparara. El balón golpeaba en Ünal y le caía franco de nuevo a Plano, que fusilaba a Herrerín en el segundo palo. Dani García, tras haberse salido fuera del campo al tapar a Antoñito, rompía el fuera de juego y validaba un gol que enloquecía al banquillo vallisoletano y a los numerosos aficionados blanquivioleta presentes en las gradas. El Pucela despedía el año con un gran punto ante el Athletic, que mantenía los cinco de diferencia respecto al conjunto rojiblanco.

1 comentario

  1. charly

    Meritorio empate cosechado por nuestro equipo,que en ningun momento bajó los brazos y confió en sacar algo positivo,el penalty no se pudo evitar,son jugadas fortuitas y eso ocurre,el lanzamiento de el penal ejecutado por sorpresa dejando a Masip contrariado un Aduriz ya en decadencia con algún poso de calidad,segundo tiempo con un cambio de esquema con defensa de cinco que creo que habia que haberlo puesto en la primera parte,pero chapó a Sergio,y un Oscar Plano que estubo en el sitio que debia de estar en definitiva un punto que sabe a victoria,y un Bilbao que se llevo otro jugando al patadón , Felices Fiestas a los chicos,equipo tecnico,y afición ,en Año Nuevo vovemos con más fuerza,SIEMPRE PUCELA....

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