La mezcla de universos extraños rompe las previsiones cuando nadie, absolutamente nadie espera este crossover y sin duda el caso de Mr. Beast, Brawl Stars y El juego del calamar es la definición perfecta de sorpresa, porque el conjunto ya es oficial.
El streamer más grande todo Estados Unidos, un juego móvil de Supercell y la serie de éxito de Netflix, la conexión entre estos tres bloques es una realidad después de múltiples rumores con una imagen oficial de Mr. Beast en relación a su próximo reto.
El youtube, un tipo capaz de llegar las 150 millones de visualizaciones en algunos vídeos y asentado en las 100 millones en muchos de ellos, une fuerzas con Brawl Stars en lo que parece el streaming más colosal de este 2022, una versión real del Juego del Calamar.
Con una propuesta estrambótica y a priori imposible por la complejidad de los diseños de producción tan elaborados de la serie coreana, Mr. Beast ha conseguido unir a 456 personas para hacer las pruebas...¡y además con todos los entornos calcados a los de la ficción de Netflix!
Real life Squid Game with 456 people goes live today at 4pm Eastern 🙂 pic.twitter.com/vC7S54AVk0
— MrBeast (@MrBeast) November 24, 2021
Lo que en cualquier videojuego como la versión de Roblox es un trabajo tremendo que necesita de muchas horas, en la vida real esta adaptación pasa por muchos miles de euros para poner en pie todas las pruebas, algo en lo que está involucrado Brawl Stars.
Supercell parece haberse volcado con la propuesta de Mr. Beast, una unión sobre la que se lleva hablando semanas por los comentarios de las cuentas oficiales de Brawl Stars en los canales del streamer, pero las imágenes ya han hablado por sí solas.
I now have every game from Squid Game built in real life 🙂 pic.twitter.com/kzeeuSF7Rv
— MrBeast (@MrBeast) November 13, 2021
Se desconoce cuál será el rol de Brawl Stars en este concepto pero de primeras parece un colaborador puntual teniendo en cuenta que forma parte del fondo visual, por lo que no se espera haya una relación directa con skins en el juego. Aún así, es un primer paso para seguir avanzando en crossovers futuros.