La marea celeste ya va rumbo a Vitoria
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Como no podía ser menos, el Celta estará arropado y de qué forma en el decisivo encuentro frente al Alavés en Mendizorroza. Los de Eduardo Berizzo se juegan el pase a su quinta final de la Copa del Rey en el estadio del conjunto vitoriano tras el 0-0 de la ida obtenido en Balaídos. Dada la relevancia del encuentro y la cercanía del destino, la plantilla del Celta estará arropada por unos 700 aficionados en el encuentro.
No es un partido cualquiera y la afición celtiña lo sabe, por eso se ha volcado para llevar a su equipo en volandas a otra final del torneo del ko. Desde primeras horas de esta mañana, varios autobuses llenos de seguidores celestes ya ponen rumbo a Vitoria donde irán desembarcando a lo largo de todo el día.
Y como suele ocurrir en todo desplazamiento masivo, no ha podido faltar la anécdota curiosa del día. Un conductor de autobús ha sufrido un golpe en la cabeza por el que ha tenido que ser hospitalizado y varios aficionados del Celta siguen parados en A Gudiña, a la espera de que lo sustituya otro conductor.
Si no acontece nada extraño, estos seguidores formaran parte de la marea de 700 aficionados celestes que animaran sin cesar a los suyos en Mendizorroza.
Aquí seguimos en A Gudiña pic.twitter.com/SMiVaXnymL
— Puskis (@PuskisCelta) 8 de febrero de 2017