Los empates a domicilio, algo que sabe aprovechar el Levante para pasar de ronda

El Levante UD afronta el partido de este jueves en Valencia ante el Athletic Club correspondiente a la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey con el 1-1 favorable de la ida y con el buen precedente de haber pasado de ronda con ese resultado.

Las seis eliminatorias en las que acabó 1-1 el partido de ida a domicilio el Levante siempre logró avanzar a la siguiente fase, aunque ninguno de sus rivales en estos casos era de Primera División.
La última ocasión fue ante el Lugo, en 2018, y el Levante después de empatar a uno en A Malata se impuso por 2-0 en el Ciutat de València para clasificarse para los octavos de final.
En 2014, tras empatar en el Carlos Belmonte ante el Albacete (1-1), otra igualada, en este caso sin goles en Valencia, le bastó para superar los dieciseisavos de final de la Copa.
También superó al Terrasa tras empatar a uno en el campo catalán en la ida y vencer, en la temporada 1998-99, en la vuelta en el Ciutat de València por 3-1 en la primera ronda de la Copa de aquella campaña.
El Levante también eliminó al Andorra en 1995 y al Teruel en 1988 en las primeras rondas de una competición que entonces se jugaba a doble partido (la ida se disputaba en el campo del conjunto de menor categoría).
Además, la primera vez que el Levante superó una ronda de Copa tras un 1-1 en la ida fue en 1941, cuando empató en Pamplona y luego goleó 5-0 a su rival en Valencia en el partido de vuelta en la eliminatoria previa.